La Coordinadora de Trabajo Carcelario (CTC) difundió este jueves un comunicado en el que cuestionó "la ausencia de una política de Estado que resguarde los derechos de los chicos privados de libertad en el IRAR”. El organismo de derechos humanos realizó la denuncia luego de que el miércoles dos jóvenes de 17 años que incendiaron colchones en un pabellón del Instituto fueran llevados con "síntomas de intoxicación y quemaduras" al hospital Centenario.
Según informaron este jueves desde el Ministerio de Justicia y Derechos Humanos del gobierno de Santa Fe, del cual depende el instituto, los jóvenes incendiaron los colchones y algunas pertenencias luego de que no les permitieran hacer una llamada telefónica.
“Lo que sabemos es que un empleado del IRAR no les permitió a los chicos que hicieran una llamada telefónica, aunque se desconocen las razones de esa negativa”, explicaron desde el Ministerio, y agregaron que “lo que se hizo desde el Ministerio fue dar parte al juzgado que interviene en los casos de los chicos, para que tome conocimiento del episodio”.
En el Ministerio de Justicia y Derechos indicaron que los jóvenes fueron llevados en ambulancias del SIES al Hospital Centenario para ver su estado de salud, y que luego fueron devueltos al sector donde estaban originalmente detenidos.
“Los dos chicos que habían sido llevados al hospital relataron que permanecieron toda la noche, sentados, esposados uno al otro, que no les dieron de comer, ni beber nada durante su estadía y ni siquiera pudieron ir al baño, y terminaron siendo reintegrados al mismo sector G", denunció por su parte de la Coordinadora de Trabajo Carcelario.
Según la CTC, "las condiciones generales del IRAR no se han modificado, la violencia no cesa, no se garantizan condiciones mínimas de habitabilidad, no se garantiza la educación y principalmente no se garantiza la integridad física de los jóvenes".
Lilian Echegoy, una de las referentes de la CTC, comentó a Redacción Rosario que “el Sector G donde estaban estos chicos es uno de los que en peor estado está, en términos edilicios”.
Echegoy recordó además que “semanas atrás los trabajadores del Instituto ya habían denunciado el mal estado de las instalaciones, que se había duplicado el número de jóvenes detenidos y que la cantidad de operadores contratados es insuficiente para abordar todas las tareas que se deben desarrollar en el lugar”.