Evo Morales sigue demostrando que otro mundo es posible, y que el paradigma neoliberal debe convertirse en una triste rémora del pasado. En Bolivia siguen las nacionalizaciones. En realidad, son des-privatizaciones, es decir una corrección de las tropelías que tuvieron lugar en los 90. Ahora fue el turno de una cementera.
El ministro boliviano de Economía y Finanzas, Luis Arce, anunció que proseguirá la expropiación de empresas privatizadas bajo el gobierno de Jaime Paz Zamora (1989-93) y rechazó que haya habido "abuso de autoridad" al recuperar acciones del líder opositor Samuel Doria Medina en la cementera Fancesa.
"No se trata de abuso de autoridad, sino de cumplir con los postulados de la política gubernamental de recuperar los bienes que pertenecen al Estado y al pueblo", afirmó el ministro Arce.
Agregó que proseguirá el programa de expropiaciones cumpliendo las normas legales en vigor y sin cometer excesos ni violaciones.
Arce recordó que Doria Medina se benefició de la Ley de Privatizaciones que diseñó cuando era ministro de Planificación de Paz Zamora, y posteriormente adquirió acciones de las cementeras Viacha, de La Paz y Fancesa, de Sucre.