Redaccion Rosario
Sábado 4 de febrero de 2012 - Rosario, Santa Fe, Argentina.
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Mundo
22/08/2010

El milagro se produjo: sobrevivieron los 33, pero el rescate final llevará meses

Los mineros chilenos atrapados están vivos

Los obreros atrapados a 700 metros de profundidad desde el 5 de agosto pasado en un yacimiento de Copiapó, en el norte de Chile, enviaron un mensaje este domingo al ser conectados por una cable perforador: “Estamos bien, los 33 en el refugio”, decía la misiva escrita con un fibrón rojo en un pedazo de papel. La emoción, entre llantos y abrazos interminables, ganó a los familiares y se extendió por todo Chile. El rescate no será fácil y se estima que tardará unos cuatro meses. Mientras tanto, ya comenzaron los trabajos para poder alcanzarles, a través de una sonda, oxígeno y alimentos a los heroicos sobrevivientes bajo tierra.

El presidente Sebastián Piñera confirmó la noticia durante la tarde de este domingo y mostró el mensaje que los propios mineros enviaron atado a una perforadora a la superficie, después de 17 días bajo tierra: “Estamos bien, los 33 en el refugio”.

La noticia fue recibida por las familias de los obreros entre llantos y abrazos interminables al costado de la mina.

El desafío por delante es cómo rescatar a los obreros ante la endeble estructura geológica del yacimiento. Un operativo con una nueva máquina que podría perforar en dirección a la galería “una chimenea de 66 centímetros de diámetro podría tardar unos “120 días por lo menos”, explicó el jefe de las tareas de rescate, André Sougarret.

Fue un trozo de papel, desgarrado y escrito en tinta roja, el que devolvió la ilusión a las familias de los mineros atrapados desde hace 17 días en el yacimiento San José, en el norte de Chile. “Estamos bien, en el refugio, los 33”, reza la misiva que los trabajadores lograron hacer llegar al exterior.

El mensaje portador de las buenas noticias viajó pegado a uno de los hierros de una sonda que llegó desde los 700 metros de profundidad al exterior del cerro donde se ubica la mina, cuando los rescatistas estaban a punto de introducir una cámara y micrófonos para intentar establecer contacto.

Los familiares de los mineros gritaron, lloraron y celebraron abrazados la noticia, que fue confirmada poco después por el presidente Piñera, quien les mostró la prueba de vida enviada por los trabajadores, indicó un cable de la AFP.

En las próximas horas, los rescatistas podrán comunicarse con los 33 mineros atrapados gracias a una cámara y micrófonos que están siendo enviados hacia el fondo de la mina a través del hoyo cavado por la sonda.

A partir de ese momento, los mineros recibirán a través de la sonda unas cápsulas que contienen alimentos, agua, oxígeno y medicamentos, junto a mensajes de apoyo e instrucciones de cómo administrar los alimentos mientras esperan el rescate físico.

Unas quinientas personas escalaron el cerro frente la mina, donde los familiares habían escrito con rocas mensajes de esperanza, y celebraron el anuncio agitando una bandera de Chile recuperada tras el terremoto y tsunami del 27 de febrero pasado, que se convirtió en un símbolo de la fuerza y resistencia de los chilenos.

Los mineros están atrapados desde hace más de dos semanas a 700 metros de profundidad a causa de un derrumbe que se produjo en la parte media de la mina.

A ese nivel, en la parte más profunda del yacimiento, se ubica un refugio que tenía provisiones para algunos días, y donde se suponía que los trabajadores se podrían haber refugiado tras el derrumbe.

“Van a salir sucios, flacos, pero enteros, con fuerza, porque los mineros han demostrado que tienen un coraje y un temple que es lo que les ha permitido mantenerse unidos”, dijo Piñera visiblemente emocionado.

La mina San José está ubicada en las cercanías de la ciudad de Copiapó, a unos 800 kilómetros al norte de Santiago.

Cronología

Los 33 mineros atrapados a 700 metros de profundidad tras un derrumbe ocurrido al interior de una mina de oro y cobre en el norte de Chile, dieron señales de vida, después de 17 días de incertidumbre y desesperación.

La cronología de las operaciones de rescate se inició el mismo 5 de agosto pasado, cuando un derrumbe a unos 400 metros de profundidad, en el yacimiento cuprífero y aurífero de San José, dejó atrapados a los mineros.

Al día siguiente, el presidente chileno, Sebastián Piñera, anunciaba en Bogotá que su gobierno haría “todo lo humanamente posible” para rescatarlos con vida.

El 7 de agosto, Piñera regresaba anticipadamente a Chile desde Colombia, donde iba a asistir a la investidura del presidente Juan Manuel Santos.

La jornada posterior, nuevos derrumbes ocurridos en el interior del yacimiento durante un intento para rescatar a los 33 mineros, complicaban la opción de un rescate directo a través de un ducto de ventilación.

El 10 de agosto, se dieron a conocer denuncias sobre que la mina San José no debería haber estado en operaciones debido a una serie de accidentes ocurridos en el pasado.

En tanto, al cumplirse una semana del derrumbe, el ministro de Minería, Laurence Golborne, reconocía que las posibilidades de encontrar con vida a los mineros eran “bajas”.

Para el 15 de agosto, Golborne señalaba que la posibilidad de contacto con los mineros tardaría “varios días”, debido a la complejidad del terreno que debía perforarse para llegar hasta donde se suponía se encontraban los obreros.

Dos días después, una de las máquinas de sondaje superó los 700 metros de profundidad pero no halló el refugio.

El 21 de agosto, imágenes grabadas por microcámaras de televisión mostraban que el primer derrumbe no había afectado más allá de los 400 metros de profundidad, por lo que no habría llegado a la zona en donde se ubica el refugio para accidentes, a 700 metros.

Al final, este domingo, una perforadora logró llegar hasta los 688 metros, cerca del refugio, y luego de algunas horas se logró contactar a los mineros, que hicieron subir un papel que decía: “Estamos bien en el refugio los 33”.

La palabra “milagro” comenzó a sonar en todo Chile y se expandió al mundo entero.
 

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Los abrazos fueron una montaña obrera en la tarde del domingo.