El primer ministro inglés, David Cameron –al hablar ante la Cámara de los Comunes– calificó a los reclamos argentinos por la soberanía de Malvinas de “colonialismo”, dado que según él, intentan afectar la nacionalidad de los kelpers, quienes, aseguró, "quieren seguir siendo británicos".
Además, aseguró que su gestión "protegerá a la población de las islas y permitirá que ellos decidan por su futuro", aunque no se refirió a los reclamos internacionales que apoyan la apertura de una mesa de diálogo para que Londres y Buenos Aires discutan sobre ese enclave colonial que la corona mantiene desde 1833.
"Lo que han dicho recientemente los argentinos, diría que es más bien colonialismo, ya que esta gente (que vive en las islas) quiere seguir siendo británica y los argentinos quieren que ellos hagan algo diferente", argumentó el funcionario para fundamentar su rara acusación. Asimismo, confirmó que ayer convocó al Consejo Nacional de Seguridad de su pa?s para abordar la situaci?n en las islas.
Además, el premier conservador afirmó que decidió reunir al consejo de seguridad, formado por militares y políticos, para "asegurar que nuestras defensas y todo lo demás esté en orden". Hace diez días, Cameron había reiterado que rechazaba una negociación con Argentina sobre la soberanía de Malvinas e incrementó la presencia militar en el Atlántico sur.
La primera voz que se oyó al respecto fue la del ministro del Interior, Florencio Randazzo, quien calificó como "absolutamente ofensivos" los dichos de Cameron, "sobre todo tratándose de Gran Bretaña. La historia muestra claramente cuál fue su actitud frente al mundo", dijo Randazzo.
El endurecimiento de Londres y los continuos pronunciamiento de sus funcionarios sobre Malvinas se incrementaron luego de que Argentina obtuviera el apoyo de los países americanos de la Celac (todos, menos Estados Unidos y Canadá) y del Mercosur y Chile, que decidieron bloquear el acceso a sus puertos de buques con bandera de las Malvinas.